{"id":90029,"date":"2026-08-01T11:48:00","date_gmt":"2026-08-01T14:48:00","guid":{"rendered":"https:\/\/holasalud.com.uy\/?p=90029"},"modified":"2026-11-05T23:26:03","modified_gmt":"2026-11-05T23:26:03","slug":"intestino-cerebro-dos-organos-misma-conversacion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/holasalud.com.uy\/?p=90029","title":{"rendered":"Intestino y cerebro: dos \u00f3rganos, una misma conversaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><strong>A trav\u00e9s del denominado eje intestino-cerebro, ambos \u00f3rganos mantienen una comunicaci\u00f3n permanente que influye en funciones tan diversas como la digesti\u00f3n, el estado de \u00e1nimo, las defensas y el desarrollo de numerosas enfermedades.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><em>Por Dra. Mar\u00eda Rosa Cruells \u00c1lvarez. M\u00e9dica gastroenter\u00f3loga. Jefa del Servicio de Gastroenterolog\u00eda de Seguro y Sanatorio Americano. Profesora Adjunta de Gastroenterolog\u00eda. Expresidenta de la Sociedad de Gastroenterolog\u00eda del Uruguay.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ya en \u00e9pocas inmemoriales, Hip\u00f3crates (460-370 a.C.), m\u00e9dico de la antigua Grecia y considerado el padre de la medicina, sosten\u00eda que todas las enfermedades se iniciaban en el intestino. Sus afirmaciones se basaban en la observaci\u00f3n cl\u00ednica, una de las herramientas m\u00e1s valiosas de la medicina de todos los tiempos. La experiencia cotidiana ofrece m\u00faltiples ejemplos de esta conexi\u00f3n. \u00bfQui\u00e9n no ha experimentado molestias digestivas en momentos de estr\u00e9s?<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estr\u00e9s puede desencadenar una gran diversidad de s\u00edntomas, como acidez, pesadez, digesti\u00f3n lenta, distensi\u00f3n abdominal, hinchaz\u00f3n, dolor, exceso de gases, diarrea, estre\u00f1imiento o la alternancia entre ambos. Tambi\u00e9n puede asociarse a manifestaciones no digestivas, como insomnio, irritabilidad, ansiedad, depresi\u00f3n o contracturas musculares. La pregunta es: \u00bfexiste algo que relacione todos estos s\u00edntomas o se trata de una simple casualidad? Nada es casual. La explicaci\u00f3n est\u00e1 en los microorganismos que viven en nuestro intestino, cuyo conjunto conocemos como microbiota intestinal. Estos microorganismos producen sustancias con acci\u00f3n sobre el sistema nervioso y el cerebro, conocidas como neurotransmisores, que generan distintas respuestas y participan en la regulaci\u00f3n del estado de \u00e1nimo, la presi\u00f3n arterial e incluso el ritmo card\u00edaco. Del mismo modo, el cerebro tambi\u00e9n se comunica con el intestino para estimular o frenar esta producci\u00f3n y regular diferentes funciones del organismo. A esta comunicaci\u00f3n bidireccional la conocemos como eje intestino-cerebro.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La siguiente pregunta es inevitable: \u00bfc\u00f3mo es posible que en el intestino se produzcan neurotransmisores? El intestino posee su propio sistema nervioso. De hecho, lejos de tener uno solo, cuenta con dos redes nerviosas. Ambas se encuentran en la pared intestinal. La m\u00e1s superficial transmite se\u00f1ales de dolor, distensi\u00f3n y plenitud, mientras que la m\u00e1s profunda, ubicada en la capa muscular, controla los movimientos intestinales o peristalsis.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Teniendo en cuenta lo anterior, el intestino alberga m\u00e1s neuronas que la m\u00e9dula espinal y constituye una compleja red nerviosa que le ha valido el nombre de \u201csegundo cerebro\u201d. Esta caracter\u00edstica ha dado lugar incluso a plantear el debate sobre el verdadero protagonismo del intestino en m\u00faltiples funciones del organismo. A este nivel se produce cerca del 90% de la serotonina del cuerpo y una importante cantidad de otros neurotransmisores, como la dopamina.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La dopamina regula, entre otras funciones, la motivaci\u00f3n, el placer y la recompensa a nivel cerebral. En el resto del organismo participa en procesos como la coordinaci\u00f3n de los movimientos, raz\u00f3n por la cual su d\u00e9ficit se asocia a enfermedades neurol\u00f3gicas, como el Parkinson, y ayuda a explicar la constipaci\u00f3n que suele acompa\u00f1ar a esta patolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La serotonina, conocida popularmente como la hormona de la felicidad, participa en la regulaci\u00f3n del estado de \u00e1nimo, la calma, la concentraci\u00f3n, el sue\u00f1o, el apetito y la digesti\u00f3n. Su disminuci\u00f3n se relaciona con trastornos como la depresi\u00f3n, el insomnio y la ansiedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Otro aspecto importante es que algunos de los neurotransmisores producidos en el intestino tambi\u00e9n son responsables de regular su propia motilidad. Pero \u00bfqu\u00e9 tiene que ver la motilidad intestinal? \u00bfEs realmente importante? La respuesta es s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los seres humanos obtenemos la energ\u00eda y los nutrientes a partir de los alimentos. A medida que estos avanzan por el tubo digestivo, el organismo absorbe los componentes necesarios para sostener todos los procesos metab\u00f3licos y energ\u00e9ticos. Si no existiera motilidad intestinal, los alimentos no avanzar\u00edan, los nutrientes no podr\u00edan absorberse y la vida, simplemente, no ser\u00eda posible. La microbiota intestinal desempe\u00f1a un papel esencial en este proceso. Mientras el ser humano depende de ella para mantener numerosas funciones vitales, estos microorganismos constituyen un ecosistema complejo capaz de mantenerse y perpetuarse, desarrollando sus funciones de manera coordinada.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo hacen los neurotransmisores para llegar desde el intestino hasta el cerebro? La principal v\u00eda de comunicaci\u00f3n entre el intestino y el cerebro es el nervio vago. A trav\u00e9s de \u00e9l circula la mayor parte de la informaci\u00f3n y, de forma llamativa, la mayor\u00eda de esos mensajes viajan desde el intestino hacia el cerebro. En otras palabras, el intestino le habla al cerebro mucho m\u00e1s de lo que solemos imaginar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Adem\u00e1s de producir neurotransmisores, la microbiota desempe\u00f1a un papel fundamental en nuestras defensas y en el control de la inflamaci\u00f3n. Act\u00faa como una barrera que dificulta el desarrollo de microorganismos capaces de producir enfermedades y, adem\u00e1s, algunos de sus integrantes generan sustancias con propiedades antibi\u00f3ticas y antiinflamatorias.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Pero \u00bfqu\u00e9 tiene que ver la inflamaci\u00f3n? La base de la salud es el equilibrio de la microbiota. Cuando los distintos microorganismos que la componen conviven en armon\u00eda, el organismo funciona adecuadamente. Sin embargo, si ese equilibrio se altera, aumentan los microorganismos capaces de generar inflamaci\u00f3n y sustancias potencialmente t\u00f3xicas pueden atravesar la pared intestinal, favoreciendo el desarrollo de enfermedades.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El eje intestino-cerebro puede resumirse, entonces, como una comunicaci\u00f3n permanente y bidireccional entre el segundo cerebro (el intestino) y nuestro cerebro. Como vimos, gran parte de esa comunicaci\u00f3n se origina en el intestino y depende de la microbiota, cuya participaci\u00f3n resulta indispensable para la vida.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Al mismo tiempo, es importante se\u00f1alar que el desequilibrio de la microbiota tambi\u00e9n altera el funcionamiento del eje intestino-cerebro y puede favorecer la aparici\u00f3n de diferentes enfermedades. Cuando pensamos en esta relaci\u00f3n, es habitual asociarla con enfermedades digestivas, algunas de ellas sin una lesi\u00f3n org\u00e1nica demostrable, como el s\u00edndrome de intestino irritable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Sin embargo, este eje tambi\u00e9n participa en numerosas enfermedades extradigestivas. Entre ellas se encuentran las enfermedades metab\u00f3licas, como la diabetes, la obesidad y las alteraciones del colesterol; las enfermedades cardiovasculares, como la hipertensi\u00f3n arterial; enfermedades neurol\u00f3gicas, como el Parkinson y el Alzheimer; e incluso condiciones del neurodesarrollo, como los trastornos del espectro autista.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">\u00bfC\u00f3mo mantener una microbiota saludable y en equilibrio?<\/h3>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Es importante tener presente que muchos medicamentos modifican la microbiota intestinal. Por eso, conviene evitar la automedicaci\u00f3n y, especialmente, el uso innecesario de antibi\u00f3ticos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Los antibi\u00f3ticos act\u00faan contra familias completas de bacterias, independientemente del lugar del organismo donde se encuentren. Cuando una persona recibe un antibi\u00f3tico para tratar, por ejemplo, una infecci\u00f3n urinaria, el medicamento viaja por el torrente sangu\u00edneo hasta alcanzar el sitio de la infecci\u00f3n. El problema es que, durante ese recorrido, tambi\u00e9n puede afectar bacterias beneficiosas que forman parte de la microbiota intestinal. Como estos f\u00e1rmacos no distinguen entre bacterias \u201cbuenas\u201d y \u201cmalas\u201d de una misma familia, su uso puede alterar el equilibrio de la microbiota. Esto explica, entre otras cosas, la aparici\u00f3n de diarrea asociada al tratamiento antibi\u00f3tico y la importancia de proteger la microbiota siempre que sea posible.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Quiz\u00e1s el mensaje m\u00e1s importante sea que gran parte de este sistema puede modularse a trav\u00e9s de la alimentaci\u00f3n y de un estilo de vida saludable. Esto supone incluir alimentos ricos en fibras prebi\u00f3ticas, como banana, kiwi, cebolla, ajo, esp\u00e1rragos, manzanas y lentejas; legumbres, como garbanzos, lentejas y porotos; cereales integrales, como avena, arroz integral, quinoa, lino y ch\u00eda; alimentos fermentados, como chucrut, k\u00e9fir de agua y yogur natural; adem\u00e1s de verduras, cacao, t\u00e9 e infusiones. Algunos quesos, como el roquefort, tambi\u00e9n pueden aportar microorganismos beneficiosos. En cambio, se recomienda limitar el consumo de alimentos ultraprocesados, az\u00facares refinados y grasas trans y saturadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El estilo de vida saludable tambi\u00e9n comprende la pr\u00e1ctica regular de actividad f\u00edsica, el contacto social, una adecuada higiene del sue\u00f1o y el mantenimiento de un peso saludable.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Como conclusi\u00f3n, nuestro cerebro y nuestro intestino mantienen una comunicaci\u00f3n permanente. A trav\u00e9s de ella regulan funciones esenciales relacionadas con el bienestar, el estado de \u00e1nimo, las defensas, el comportamiento y m\u00faltiples aspectos de nuestra salud. Comprender el funcionamiento del eje intestinocerebro nos permite entender mejor c\u00f3mo peque\u00f1os cambios en nuestros h\u00e1bitos cotidianos pueden contribuir a preservar el equilibrio de la microbiota y, con ello, favorecer una mejor calidad de vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A trav\u00e9s del denominado eje intestino-cerebro, ambos \u00f3rganos mantienen una comunicaci\u00f3n permanente que influye en funciones tan diversas como la digesti\u00f3n, el estado de \u00e1nimo, las defensas y el desarrollo de numerosas enfermedades.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":90169,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_lmt_disableupdate":"","_lmt_disable":"","footnotes":""},"categories":[9],"tags":[127,129,128,130],"class_list":["post-90029","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-salud-para-todos","tag-eje-intestino-cerebro","tag-gastroenterologia","tag-microbiota","tag-salud-digestiva"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90029","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=90029"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90029\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":90429,"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/90029\/revisions\/90429"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/90169"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=90029"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=90029"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/holasalud.com.uy\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=90029"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}