Laboratorio Artobe, la firma fabricante de las marcas PRIMICIA y Calypso entre otras, sigue apostando fuerte a la fabricación nacional y culminó la ampliación de su planta con la incorporación de 350 metros cuadrados, una inversión que permite mejorar sus procesos, aumentar su capacidad productiva y acompañar el crecimiento de sus clientes. La obra, que comenzó en abril y finalizó en setiembre, forma parte de una etapa de crecimiento de la compañía, que este año cumple 70 años. “Necesitábamos más espacio para poder seguir creciendo y mejorar nuestra forma de trabajar”, explicó Alejandro Gold, director de Artobe y tercera generación al frente de la empresa.
Más espacio, mayor capacidad
El nuevo depósito permite almacenar una mayor cantidad de productos terminados y mantener stock durante más meses, reduciendo el riesgo de quiebres de stock y mejorando la disponibilidad de productos para los clientes.
Alejandro Gold, director de Artobe
Al mismo tiempo, el espacio que anteriormente estaba destinado al almacenamiento pasa a integrarse a las áreas de producción, principalmente para tareas de etiquetado y envasado. La nueva distribución permite optimizar el flujo de trabajo y aprovechar maquinaria con la que la empresa ya contaba, pero que hasta ahora tenía un uso limitado por falta de espacio.
“Queremos seguir creciendo y poder acompañar también el crecimiento de nuestros clientes”, señaló Gold.

Preparados para una nueva etapa
La expansión también abre nuevas oportunidades para la compañía, entre ellas la posibilidad de avanzar gradualmente hacia mercados externos. «La idea es ir paso a paso, seguir creciendo y desarrollando nuevos productos, para un día poder exportar», señaló.
En esta nueva etapa, la empresa ya trabaja en el lanzamiento de una nueva línea de productos, que busca diferenciarse por su innovación y por la utilidad de sus propuestas para el consumidor.

70 años de historia
La ampliación se concreta en un año especialmente significativo para Artobe. En 2026, la empresa cumple 70 años desde su fundación y continúa bajo dirección familiar, manteniendo su apuesta por desarrollar y fabricar productos en Uruguay.
Para Gold, llegar a siete décadas de actividad implica reconocer una historia construida a través de distintas generaciones, pero también asumir el desafío de continuar desarrollando la empresa.
“Llegar a 70 años es una gran responsabilidad y un desafío permanente. Seguimos apostando a fabricar y desarrollar en Uruguay, pero también a seguir creciendo, innovando y preparándonos para lo que viene”, sostuvo.

El desafío de fabricar en Uruguay
Fabricar en Uruguay no es el camino más sencillo, especialmente en un rubro tan competitivo como el de la cosmética, donde predominan los productos importados y multinacionales muy fuertes. Sin embargo, esa es la apuesta que Laboratorio Artobe sostiene desde hace siete décadas.
La compañía de origen familiar, ha sostenido ese enfoque aun en un contexto que no favorece la producción local y se ha posicionado a lo largo de los años en un mercado dominado por multinacionales, buscando acercarle al público productos hechos en Uruguay, de buena calidad y precios accesibles.

La decisión implica mayores costos y exigencias operativas, pero también una apuesta por el desarrollo propio. «Es mucho más sencillo importar, pero no hay nada más valioso que desarrollar un producto, hacerlo y llevarlo al mercado», señaló Gold.
Industria local
Más allá de la actividad propia, la producción local genera un efecto multiplicador en la economía. La fabricación de envases, etiquetas y otros insumos involucra a una red de proveedores que también se beneficia del proceso. «No solo es la mano de obra directa, sino todo lo que se derrama en el resto de la economía», explicó.
La priorización de proveedores locales forma parte de esa lógica, en línea con el objetivo de sostener el entramado industrial. «Hacemos lo posible por utilizar insumos locales», resumió el director.





