Mi querida señorita es una película dramática española disponible en Netflix que narra la historia de Adela, interpretada por Elisabeth Martínez, una mujer de 26 años que vive en la Pamplona de finales de los años 90. Criada en el seno de una familia acomodada y profundamente conservadora, transcurre sus días entre el negocio de antigüedades familiar y las clases de catequesis que imparte, siempre bajo la atenta mirada de una madre sobreprotectora.
Su realidad cambia por completo cuando un inesperado descubrimiento médico le revela que es intersexual. Hasta ese momento, su identidad había estado marcada por el desconocimiento y la represión emocional que su entorno le impuso desde la infancia. La noticia la obliga a cuestionar todo aquello que creía saber sobre sí misma y a emprender un proceso de autodescubrimiento que transformará su forma de entender quién es, qué desea y cómo quiere vivir. En ese camino conoce a Isabel, la fisioterapeuta de su abuela, una mujer libre e independiente que le abre las puertas a una realidad muy distinta de aquella en la que creció; y un sacerdote recién llegado al pueblo, antiguo amigo de la infancia que reaparece en su vida.


Producida por Los Javis y dirigida por Fernando González Molina, la película reinterpreta en clave contemporánea el clásico homónimo de 1972 y pone el foco en la búsqueda de la identidad, la aceptación personal y la valentía necesaria para construir una vida propia y encontrar el amor en los lugares más inesperados.
