La película reconstruye el caso de Ricardo Barreda, el odontólogo que en 1992 asesinó a su esposa, sus dos hijas y su suegra en la casa familiar de La Plata, en uno de los crímenes que mayor conmoción provocaron en la sociedad argentina. Con Luis Machín en el papel protagónico, la historia parte de la vida cotidiana de un hombre que, hacia el exterior, sostenía una existencia aparentemente convencional. A partir de esa normalidad, el relato se instala en la convivencia familiar previa al crimen y en una trama doméstica atravesada por tensiones y distintas formas de violencia acumuladas puertas adentro.
El largometraje no se limita a reconstruir la jornada de los asesinatos ni a seguir de manera lineal la investigación posterior. Su interés está también en comprender el entramado de relaciones que rodeaba a Barreda y en observar cómo se fue construyendo públicamente su figura después del crimen.

El relato amplía luego el foco hacia el juicio y la repercusión mediática que convirtió el caso en un fenómeno nacional, recuperando el modo en que los medios de comunicación de los años 90 narraron el crimen y cómo parte de la sociedad intentó explicar, relativizar e incluso justificar la conducta del asesino.

Más allá de la figura de Barreda, la película es un thriller dramático que utiliza un caso real para indagar en la descomposición de los vínculos familiares y la violencia ejercida en la intimidad, volviendo a poner el foco sobre un episodio que marcó una época.
